octubre 2, 2020 Comentario desactivado

Desinfección de espacios compartidos

Desde la aparición del Coronavirus (Covid-19) en la ciudad de Wuhan, China, y su posterior extensión a otros países, se ha generado mucha información que no siempre es real o se refiere a datos verídicos, lo que ha traído mucha confusión y ha despertado niveles de incertidumbre, desconcierto y temor significativos en toda población mundial, sin distingo alguno.

¿Cuál es el peligro inminente que se corre ante la pandemia?

El Covid-19 es un agente viral que se propaga con extrema facilidad entre las personas. Se ha determinado que la forma de contagio más inmediata, es a través del contacto particularmente de ojos, boca y nariz. Cuando una persona infectada con este virus tose o estornuda, las gotas o secreciones portadoras de partículas virales, pueden caer sobre la nariz o la boca de otro individuo y este de manera inconsciente o automática, puede inhalar. Igualmente, pueden encontrarse en superficies como: el acero inoxidable; cartón; cobre; plástico y vidrio, todos ejemplos de muchos elementos que comúnmente las personas tocan por distintas razones de uso.

Como es conocido, el virus tiene un período de incubación de hasta 14 días, hay individuos que sienten los síntomas a partir de la primera semana de contagio; circunstancia que depende en la mayoría de los casos, por condiciones de salud preexistente. Es importante aclarar en cuanto a la existencia de pacientes asintomáticos, los cuales están infectados, pero no manifiestan, sin embargo, son portadores, poniendo en riesgo por desconocimiento, la salud de los demás.

En vista de lo expresado, surge esta interrogante ¿Cómo desinfectar espacios para prevenir el contagio?

Una recomendación del Ministerio de Salud (MINSA) al respecto, el Coronavirus puede considerarse inactivo al aplicar desinfectantes de nivel bajo o intermedio. Se sugiere el uso de:

• Compuestos clorados.

• Compuestos de amonio (Cuaternario de quinta generación al 1%).

 ¿Qué es el Amonio Cuaternario? Se trata de un derivado del amoníaco. La fórmula química del amoníaco es NH3 (Uno de Nitrógeno y 3 de Hidrógeno) que, al mezclarse con agua, forma el Hidróxido de Amonio. Se ha demostrado que tiene amplio efecto sobre virus, bacterias, hongos, levaduras, esporas, entre otros.

Asimismo, es muy utilizado para la desinfección de quirófanos, también su uso es frecuente en la industria alimenticia, en la actividad agrícola y veterinaria, entre otros.

No obstante, es importante que la gente sepa, que este elemento químico portador de tantas propiedades, no debe emplearse en viviendas, para ello se recomienda el uso común de la lejía y el alcohol.

En este sentido, el Amonio Cuaternario puede emplearse en áreas amplias, abiertas, fuera del espacio de convivencia familiar o social – doméstico.

Según el científico Toxicólogo Carlos Damin (Médico y Profesor Universitario en la República de Argentina), destacó su uso en salud humana y veterinaria, en concentraciones de hasta el 1,5%. Aseguró, que no es tóxico en esas proporciones y no tiene ningún efecto adverso en contacto con la piel o los ojos.

Nota: Recordar utilizar los desinfectantes de acuerdo a las indicaciones del fabricante.

En lo que respecta a los desinfectantes recomendados de primera elección son el Cloro Orgánico o Inorgánico (Hipoclorito de Sodio en concentraciones comerciales de 5.25%).

Un factor muy importante a considerar, es que no se debe mezclar la Lejía, ni ningún otro producto, con Amoníaco, Salfumán, alcohol, vinagre u otra sustancia, ya que potencia su toxicidad y puede producir gases peligrosos.

Se sugiere que, en el momento de la desinfección, deben abrirse las puertas y ventanas para ventilar el ambiente y no ocasionar ningún perjuicio o daño humano posterior. Igualmente, es necesario evitar el hacinamiento, ya que este favorece la transmisión o propagación del virus.

Las superficies que se tocan con frecuencia, deben ser esterilizadas con lejía mezclada con agua (proporción 120 cc de lejía en un litro de agua). Usar guantes y tapa bocas. Para limpiar objetos personales, también se recomienda usar alcohol de 70ºC a 96 ºC.

En el caso de higiene o aseo por ejemplo la ropa de cama, toallas, sábanas, otros, no sacudir las prendas antes de lavarla, utilizar jabones o detergentes habituales a 60-90 ºC y dejar que se seque completamente.

Vajilla y cubiertos reutilizables, deben lavarse preferiblemente en el lavavajillas o con agua caliente y jabón.

Recomendación: Lavarse las manos frecuentemente con abundante agua y jabón, antes de comer, después de estornudar, toser o sonarse la nariz, cuando se hace uso del baño, antes de manipular alimentos, después de tocar o limpiar superficies que puedan estar contaminadas (principalmente metálicas).

Al toser o estornudar, cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado. Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, las manos facilitan la transmisión.

Usar pañuelos desechables para eliminar secreciones respiratorias y tirarlos tras su uso, no guardarlos.

Evitar el contacto cercano con otras personas si se presentan síntomas.

Después de usar o compartir equipos como el teclado o el ratón de los ordenadores personales, también deben ser desinfectados.

La intención de este escrito no solo es tomar conciencia del daño que provoca el virus, sino el que puede originarse por no acatar instrucciones o recomendaciones. La prevención es el primer paso para generar la erradicación de la pandemia. QUÉDATE EN CASA. El aislamiento social es clave, la acción solidaria de cada individuo, es la cura para tener una sociedad saludable.

HASTA LA PRÓXIMA